El
15 de noviembre, se iniciaron oficialmente las negociaciones en La Habana según
habían pactado desde mediados de octubre en Oslo Gobierno y FARC, fue
presentada ante la opinión pública una agenda definida y consensuada que incluía
como ejes, los de buscar una solución al tema de la tierra, la entrada de
desmovilizados en la vida pública y política, la dejación de las armas por
parte del grupo guerrillero, la solución al problema del narcotráfico y la
reparación de las victimas del mismo.
Con
enorme escepticismo de algunos, con ilusiones desbordadas tan solo de unos
pocos Y luego de tantas frustraciones del pasado, se inició el recorrido de este
camino el cual día a día poco más que aclararse, pareciera oscurecerse, puede
ser asunto de percepción, puede ser que a esta altura las declaraciones públicas
de los unos y de los otros, tengan objetivos estratégicos más allá de nuestro
entendimiento y que no reflejen la realidad de lo que están negociando en la
mesa, todo puede ser.
Como
es imposible elucubrar con tan poco insumo, solo podemos basarnos en lo que se
conoce, y lo que se conoce es poco y enredado, parecieran los de la mesa en La
Habana, un trío musical compuesto por el Presidente, los representantes del
gobierno y los negociadores de las FARC,
tocando cada uno una tonada
diferente.
Hace
unos días el exviceministro de defensa Sergio Jaramillo dictó una conferencia en la
Universidad Externado, esta se encuentra publicada en el periódico El Tiempo,
en la que manifiesta lo obvio, habla de todo y no habla de nada a la vez, tarea
difícil pero evidente en la publicación. Habla de la justicia transicional y la
enmarca en tres dimensiones, habla de la dimensión territorial, de la dimensión
de transición o dimensión distributiva y de una dimensión más a la que denomina
dimensión transicional, eso que significa?, pues no lo sabemos, y menos aun
cuando las FARC han sido taxativas en afirmar que no reconocen ni aceptan la
Justicia Colombiana, tanto así que inclusive rechazaron la impunidad que el Fiscal General hace un par de
semanas ofrecía generosamente.
Sin importar la telaraña de dimensiones que
adornan las declaraciones del Doctor Jaramillo, él mismo plantea nuevamente los trilladísimos términos de "Verdad y Reparación" de las victimas mientras que del otro lado ellos, las FARC,
se autoproclaman como las víctimas de un proceso histórico, ¿estarán hablando
de lo mismo?, cuando el Señor Jaramillo habla de víctimas se refiere a los 46
millones de colombianos que somos víctimas del terrorismo de esta organización,
o se refiere a los 7000 militantes que la organización terrorista inscribe
ahora con esa denominación; será que cuando el Presidente habla de no permitir
una reforma constitucional, las FARC le entienden lo contrario, manifestando
que ellos no acatan la constitución vigente, y que es por esa razón que están
en las armas, aliñando lo anterior con que ellos, no van a pagar cárcel y que
menos van a entregar unas armas que el Estado no ha sido capaz de arrebatarles,.
Así las cosas se hace valida nuevamente una duda:
estamos sentados listos para iniciar el concierto de la paz, los
instrumentos afinados, las luces y el sonido probados, el auditorio impaciente y a la espera, pero pareciera que lamentablemente
cada uno de los músicos tiene en su atril
una partitura de diferente melodía.
Mayo
16 del 2013.