miércoles, 21 de junio de 2017

LA PREVENCIÓN EN LA REDUCCIÓN DEL IMPACTO DE LOS DESASTRES

Tanto en la poesía como en la lírica, se encuentran diferentes tipos de rimas, estas consisten en la repetición de una secuencia de sonidos, conocidos como fonemas a lo largo de los versos, en general suelen darse a partir de la última vocal acentuada, sin embargo, hay diferentes recursos para producirlas.
Estas repeticiones fonéticas como mantras, tienen un efecto psicológico, los campesinos, nuestros juglares rurales, son expertos en montar espontáneamente rimas en sus versos, incorporan los mensajes que allí se forman como axiomas culturales, verdades absolutas, nada más cierto que lo dicho en verso. Hay un relato en Bogotá (Colombia) que data de 1895, que hace referencia al fraile español Francisco Margallo y Duquense, de  quien se decía poseía el  don de la precognición,  tenía visiones del futuro, muchas de ellas según rumoraban los pobladores, acertadas.
Se encontraba dando su sermón dominical el padre Francisco, y en medio del discurso vino una profecía en los siguientes términos: “En un mes de agosto / de un año que no diré / sucesivos sismos / destruirán a Santafé”, es necesario mencionar que en esa época Bogotá se llamaba Santafé de Bogotá; otras versiones indican que lo dicho en medio de su trance fue: “En un mes de agosto / de un año que no diré / Monserrate y Guadalupe / hundirán a Santafé”, siendo Monserrate y Guadalupe los cerros tutelares de la ciudad, como quiera que haya sido, la profecía estaba en verso; así que que a partir de  1895, cada año, llegado al mes de agosto, se generaban romerías y procesiones buscando que la intervención divina evitara la tragedia, finalmente el 29 de agosto de 1917, se materializó el vaticinio mediante una serie de terremotos. Durante 10 días se presentaron constantes movimientos telúricos, siendo el más fuerte el del 31 de agosto, hubo daños en los edificios más importantes de la época, una de ellas la torre de la iglesia de un barrio tradicional llamado Chapinero, allí  perecieron  6 mujeres.
Como lo deja entrever el relato, se hace necesario recoger las tradiciones, costumbres, cosmovisiones, creencias e incorporarlas de manera integral a la gestión de riesgo de desastres.
Un proceso social de prevención que resulte exitoso en Japón puede ser un fracaso en cualquier otra parte del mundo, por esta razón se debe tener en cuenta  para su construcción, el contexto cultural y la especificidad territorial   para el  adecuado diseño e implementación de las actividades. En tal sentido se sugiere una metodología sencilla que potencie la efectividad  de  las acciones a realizar.
Enmarcar la prevención como parte del proceso de reducción de riesgo de desastres es de total pertinencia, para ello se deben tener en cuenta los  componentes básicos del riesgo: La amenaza y la vulnerabilidad.
La amenaza, definida como esa posibilidad de que un evento físico de origen natural o antropogénico no intencional se materialice, resulta muy difícil de intervenir, es decir, no hay manera de reducir la posibilidad de que ocurra un terremoto o un evento ciclónico; lo que si podemos intervenir es la vulnerabilidad, disminuyendo la susceptibilidad de afectación de los sistemas, específicamente en lo que este escrito propone, la dimensión sociorganizativa de la vulnerabilidad.

Para lograrlo se propone desarrollar dos componentes: 

 Este primer componente incorpora toda actividad que tenga como propósito informar a las comunidades sobre el riesgo, logrando que las personas lo conozcan, lo comprendan e interpreten las acciones básicas a seguir:
Prepararse, Actuar y Recuperarse.
Se requiere preparase mental, física y psicológicamente para apropiarse de las acciones individuales frente a la ocurrencia de un evento, adecuar estructuralmente su entorno, desarrollar un plan familiar de emergencias en el que se prevean los escenarios posibles y se proyecten las acciones, diseñar un  plan de comunicaciones, establecer puntos de encuentro para los  integrantes del núcleo familiar, identificar  redes de apoyo, organizar un kit básico de emergencias, adelantar los ajustes necesarios a las viviendas para enfrentar la situación coyuntural entre otras.  
Actuar, adelantando  ejercicios de simulacro que posibiliten practicar cómo reaccionar frente al evento, identificar en los entornos cotidianos, la manera de materializar  en ellos esas acciones, mecanizar instintivamente reacciones que puedan salvar vidas.
Por último considerar las acciones posteriores a la ocurrencia del evento, esto permitirá iniciar el proceso de recuperación individual, limitando la posibilidad de que acciones inadecuadas sean generadoras de más riesgo para sí mismo y para terceros.


Este segundo componente está integrado por aquellas actividades que ya no solo informan sino que movilizan, que generan dinámica social, que organizan los entornos y las comunidades con el propósito de hacer frente a un desastre,  estas actividades permiten asignar roles, tareas específicas a cada persona dentro de la comunidad,  en el trabajo, en el grupo social, logrando pasar  del nivel individual al colectivo. Se sugiere que su base sean las organizaciones voluntarias o comunitarias existentes, quienes pueden liderar, estructurar, implementar y desarrollar estas acciones.
Por último las actividades e iniciativas que hagan parte de estos componentes, deben tener un proceso de diseño:
 El primer paso consiste en definir el riesgo que se va a intervenir, existen regiones o zonas geográficas que están expuestas a uno o varios riesgos, cada uno de ellos requiere una preparación diferente, lo que implica acciones particulares, por lo que priorizar y definir sobre cual  actuar, es la base para desarrollar el proceso.
El segundo se refiere a definir la población objetivo, ¿quiénes son las personas a quienes se les va a llevar el proyecto?, ¿Cuál es su nivel cultural?, ¿Cuáles son sus costumbres?, ¿Cuáles son sus edades?, ¿Cuál es el porcentaje por género, ¿Cuáles son sus necesidades?, estos entre otros muchos interrogantes deben ser resueltos, para ello es necesario conocer detalladamente sus características y así se  habilita  el siguiente paso.
Este consiste en definir las actividades, las cuales deben tener coherencia con el diagnóstico del que nos ocupamos en el paso anterior, es decir, especificidades; si se va  a trabajar una comunidad en la que priman personas con algún nivel de analfabetismo sería inútil llevar información impresa o escrita, si la población objetivo es una escuela, las actividades deben tener un alto componente lúdico.  El lenguaje también es importante, la información técnica resulta difícil de digerir, es por ello que se requiere de un léxico acorde a la comunidad participante, esto hace posible la comunicación asertiva.
Un cuarto paso consiste en gestionar los recursos para ejecutar el programa, darle sostenibilidad financiera, a través de la gestión y articulación de acciones, asociándose con las autoridades y organizaciones interesadas en su desarrollo. Es importante tener en cuenta que una comunidad expuesta a un riesgo, las que en un alto porcentaje corresponden a familias de escasos recursos con un sin número de necesidades básicas insatisfechas, no tienen como prioridad gestionar el riesgo en su entorno; planteándolo de otra manera, si bien se conoce que existe una posibilidad de que algún día ocurra aquí un terremoto pero a la vez no tengo con que comprar la leche para el desayuno, no tengo como conseguir unos zapatos para el uniforme del colegio a mis hijos, entonces mis prioridades son otras; la prevención con hambre no entra, por ello es básico integrar estos programas a intervenciones sociales que alivien de alguna manera esas angustias del día a día de esas personas, familias y comunidades.
El quinto paso sería la implementación del programa, teniendo en cuenta que se lleve un registro y un seguimiento que permita realizar los ajustes que se requieran durante la ejecución, que nos permita incorporar nuevos actores que faciliten el alcance del objetivo propuesto.
Un sexto paso, muy importante es la elaboración de los informes, en los que se detallen los logros obtenidos, esto especialmente destinado a quienes lo financiaron, para que ellos sepan que se logró con su aporte y sus recursos, de ser posible, estos informes deben ser elaborados de manera particular, haciendo énfasis en los datos de interés para cada destinatario, de manera que estimule darle continuidad al proyecto e involucrarse en nuevos retos.
Por ultimo realizar una evaluación de resultados, una lección aprendida, un estudio de caso crítico, que permita incorporar mejoras y validar experiencias que enriquezcan futuros procesos e intervenciones propias o de terceros.
El reto es grande, más aun cuando es una realidad que en las agendas de gobierno no se prioriza la inversión en prevención, esta no es redituable en las urnas, resulta más útil políticamente, entregar ayudas humanitarias a muchas familias afectadas haciéndolas destinatarias de una generosa gestión, que invertir evitando una situación que no se va a materializar, pasando muchas veces inadvertida por los malagradecidos electores.
Aquí cobra importancia la presión social, posicionar el discurso entre la comunidad sobre la posibilidad de  materialización de un riesgo, incide en su inclusión en la agendas municipales, destinando recursos para gestionar el riesgo mediante la prevención, haciendo visible esa necesidad como una iniciativa que nace en la base misma de la organización social y obligando actuaciones, dándole vida en la agenda pública territorial.

14 de junio del 2017.








martes, 6 de junio de 2017

LOS HÉROES Y LOS REALITIES. UN NUEVO EJÉRCITO 1.0


Se llamaba Víctor Moreno Pino, soldado profesional con 6 años de antigüedad, corría el año 1992, esa noche jugaba un equipo paisa, el Atlético Nacional, su equipo favorito a pesar de no ser antioqueño sino chocoano, de uno de esos municipios pequeños del norte de ese departamento, donde solo prospera la miseria; el partido de semifinales era contra otro de la liga local para poder llegar a la final del fútbol colombiano, el soldado Moreno debía cumplir una misión junto con 19 hombres más de la compañía centella y fue seleccionado por ser uno de los de  mayor experiencia en combate, además de ser un operador preciso y eficiente de un lanzagranadas múltiple MGL, una de las armas de apoyo de su unidad.
Como casi todos los soldados del ejército, era parte de ese grupo enorme de colombianos a quienes las condiciones sociales y económicas les han impedido encontrar un modo menos arriesgado de ganarse la vida, en este caso luego de prestar 18 meses de servicio militar obligatorio, decidió continuar esta dura profesión haciendo parte del Batallón de Contraguerrillas Cacique Coyará con sede en Montería; salieron en la noche y unas pocas horas después, ya en la madrugada entran en combate quedando el comandante de Moreno y tres hombres más aislados del grueso de la tropa y bajo un fuerte ataque por parte de quinto frente de las FARC en el Urabá, el soldado Moreno junto con los cabos Mesa y Avilés, quienes habían sido soldados profesionales escalafonándose luego  como suboficiales, apoyados con  fuego de una ametralladora M-60 que operaba el soldado Leoncio, instintivamente bajaron a apoyar a sus compañeros, quienes cercados y a punto de ser aniquilados escuchaban salir las granadas de 60 milímetros del arma de dotación de Moreno Pino, éste apoyándose en las rodillas defendía a sus compañeros de los atacantes, siendo alineado por uno de ellos e impactado en la ingle derecha, la sangre brotaba a borbotones, Víctor Moreno Pino, el soldado profesional hincha del atlético nacional estaba herido en la arteria femoral, fue recuperado por su comandante  quien lo arrastró por la maleza, refugiándose con él y consolándolo con un apoyo aéreo para una evacuación que nunca llegó, así entregó valerosamente este hombre su vida.
Esa tragedia de valor supremo se repite, matizada, en la de cada uno de los miles de soldados del ejército colombiano asesinados en combate a lo largo de 53 años de guerra. Esta historia se une a otras gloriosas escritas en el pasado, desde los héroes anónimos de las batallas de la independencia, al sacrificio del Soldado Cándido Leguízamo Bonilla en la Guerra contra el Perú en 1932, o la valerosa muerte del Subteniente Conde Alvarado Mauricio en el corregimiento de Pavarandocito en 1993, o la del sargento Elmer Javier Pérez quien murió tratando de rescatar a los diputados del Valle, o del soldado profesional Jhon Fredy Hernández quien murió tratando de sacar a sus compañeros de un campo minado, o del subteniente Javier Carvajalino Calderón, sobrino del Terrorista Jesús Emilio Carvajalino, más conocido como Andrés París y miembro del Secretariado de las FARC, quien murió en Pajarito Boyacá tras la activación de más de 100 kilos de pentolita activada por uno de los integrantes de esa organización, todos esos nombres olvidados, todas esas memorias que solo duelen hoy a quienes los recordamos con cariño.
Esas memorias nunca han sido documentadas ni escritas, el gobierno nacional promulgó la Ley 913 del 2004, que destina el 19 de julio como el “Día de los héroes de la Nación y sus Familias” construyendo un monumento, más exactamente una plaza, la de los caídos, justo al lado del Ministerio de Defensa, en una de cuyas esquinas esta la “llama eterna”, que en supuesto homenaje debería estar ardiendo, custodiada con honores, como un símbolo de reconocimiento y  respeto hacia la memoria de estas miles de almas, siendo dicho sagrado rincón, uno de los sitios más sucios y descuidados de los alrededores, los invito cuando quieran a que lo visiten.
Los principios y valores que impulsaron a esos hombres a entregar su vida, fueron cultivados día a día, bajo la convicción de sus acciones y el entrenamiento enfocado en un objetivo, que es el propósito final de los ejércitos, ganar las guerras, mediante el combate o la disuasión; habla el Presidente, el Ministro y los comandantes, indicando que son unas fuerzas militares victoriosas, si así es, por que pretenden cambiar la imagen del ejército, lavandola con actos demagógicos como la participación de uniformados en marchas de apoyo a la comunidad LGTBI, o promocionando realities con famosos que juegan a ser soldados, trivializando el oficio y la vocación de los soldados, gastando inmensos recursos con propósitos mediáticos, desde cuando los soldados necesitan ser caracterizados por actores y modelos en decadencia para ser valorados por una nación olvidadiza e ingrata, esas preguntas retumban sin respuesta en mi cabeza.
Mañana no se recordaran los grandes héroes que han sido ejemplo de virtud y sacrificio en defensa de su patria, sino a Norma Nivia y a Angela Vergara llorando porque se les partieron las uñas saltando la roca del lancero; cambiemos las insignias de la patria, olvidemos la historia de lo que hemos sido, hagamos un circo en el altar de la patria.
Finalmente las acciones de los altos mandos son coherentes con el olvido, con ese reflejado en esa llama eterna extinta en esa plaza de los caídos, que más que un homenaje pareciese un lugar destinado al oprobio, como cuando el 9 de septiembre del 2016 en ese lugar de homenaje póstumo, el Ministro y los altos mandos condecoraron al Exterrorista, si tal adjetivo existe,  y ahora senador Antonio Navarro Wolf, allí mismo, justo al lado de la llama apagada, fría y olvidada, al igual que la mancillada memoria de nuestros héroes.


                                                                           06 de junio del 2017.

viernes, 20 de mayo de 2016

LA CÁTEDRA DE LA PAZ.


Hace días está rodando un audio que ha desconcertado en las redes sociales, respecto a una cátedra por la paz, dictada en la Universidad de Manizales, en el mensaje, un supuesto oficial retirado comenta sobre como en ese evento académico,  organizado por el departamento de ciencias políticas de esa universidad, llevado a cabo el 10 y 11 de mayo, se habrían tratado temas de la reinserción a la vida civil de los integrantes de las FARC, cuestionando abiertamente la actividad de las Fuerzas Militares.

Los comandantes militares de la zona, la VIII Brigada y el Batallón Ayacucho, aclararon a los medios, que luego de reunirse con el rector Gabriel Cadena, tenían ya aclarado el tema y que no pasó de ser un mero mal entendido.

Esto tiene un trasfondo que va más allá de la simpleza manifestada por los dos comandantes. Los militares conocen muy bien el concepto de la guerra jurídica, de hecho muchos militares están detenidos o lo han estado, como consecuencia de esa estrategia de lucha integral, típica de estas organizaciones, sin embargo muchos militares, por congraciarse con la institucionalidad, la han negado muchas veces. Así mismo este episodio, permite ver como se está implementando una nueva estrategia diseñada para limpiar la imagen de lo que han sido los 52 años de terrorismo de las FARC. La historia se está escribiendo.

Revisen ustedes las publicaciones de los medios, encontraran como en tan solo un par de años, el tratamiento hacia los terroristas ha cambiado, están trabajando intensamente en humanizar los perfiles de asesinos sangrientos, ¿cómo se contará esta historia en 30 o 50 años?

Las Fuerzas Militares se están “socializando” hace más de 10 años y algunos aun no lo notan; los ajustes en programas académicos de las escuelas de formación, los nuevos perfiles de incorporación, las simples rutinas diarias en las que se ha democratizado la disciplina, visitar uno de estos centros de formación militar hoy en día, pasearse por las zonas comunes y escuchar de que hablan, como lo hablan, que conversan informalmente los alumnos, serian temas y cuestionamientos impensables en otras épocas, y entonces uno entiende la historia del sapo que cae en una olla de agua  que es calentada y muere cuando el agua ya hirviendo lo cocina, el animal por estar metido en ella nunca notó como poco a poco la temperatura subía, así mismo las fuerzas han venido siendo sometidas a una sutil reingeniería que las han convertido en otra cosa; recuerdan ustedes todas las veces que se ha hablado de la desmotivación de la tropa, no siendo esto otra cosa diferente que el choque entre la forma de percibir la misma realidad de siempre, pero por personas formadas de manera diferente, con otra mentalidad y con propósitos diferentes, a las fuerzas militares les cambiaron la tropa y como al sapo en la olla no se han dado cuenta.

Los acuerdos de La Habana, están escritos meticulosamente letra a letra, nada allí dejará rastro de la brutalidad, depravación y vileza de los terroristas, ahora excombatientes, quienes pasearán por la calles y recintos de la institucionalidad rodeados de sus esquemas de seguridad, mientras los militares defensores de la soberanía y el estado, ahora delincuentes, seguirán en las cárceles, señalados, condenados y sometidos al deshonor de aceptar unos protocolos de justicia impuestos por los delincuentes, para que previa aceptación de conductas criminales puedan quedar en libertad, aquí es importante una reflexión muy humana, si mi boleto para librarme de 45 años de cárcel es aceptar una mentira o una infamia, por más honor que tenga, firmo la testificación de mi supuesta culpa si con ello puedo abrazar a mi familia en libertad.

Así las cosas, los crímenes de unos serán borrados y las falsas culpas de otros serán ampliamente documentadas y registradas para la historia, queridos señores, estos años y los que vienen, serán aquellos en los que se escribirá la historia de lo que está pasando aquí, y en esa historia se criminalizará lo heroico y se exaltará la abyección, si tiene aún dudas revisen la historia de otros rincones del mundo.


20 de Mayo del 2016.

miércoles, 10 de junio de 2015

LA COCINA DE LA ABUELA. El sancocho de la "Paz"

Si en un restaurante debiéramos ser testigos directos de cada uno de los pasos que se siguen para preparar los alimentos que luego vamos a consumir, es muy probable, que nuestro apetito desparezca ante el banquete, se aplica el dicho de los abuelos: A todos nos gusta el sancocho, pero no queremos saber cómo lo hicieron.

Así mismo está pasando con el proceso que todos queremos llegue a darse con las FARC, pero la mayoría hacemos ojos ciegos al día a día, negamos sistemáticamente realidades tan dramáticas que por la gravedad de lo que implican nos parecieran absurdas e incoherentes, si no es así,  como poder explicar un acto demente de contaminación con más de 5.000 barriles de crudo deliberadamente derramados sobre fuentes hídricas, hechos realizados con total premeditación y conocimiento de las consecuencias directas para las comunidades más pobres del Putumayo e indirectas para todos los colombianos, como entender lo incoherente que esta acción resulta frente al discurso en La Habana, donde hablan de usos de tierra que garanticen la protección de los ecosistemas, la sostenibilidad socio ambiental, el derecho al agua, la producción de alimentos y la soberanía alimentaria.

Que puede estar pasando cuando vemos un discurso en una dirección y unas acciones en la dirección totalmente opuesta?

El gobierno y los medios están vendiendo la idea que se está negociando La Paz, en realidad se está tratando de negociar el cese de un conflicto, particularmente uno cuyas raíces están entrañablemente acuñadas en lo más profundo del desarrollo social, cultural y político del Estado colombiano, con esto quiero decir que, La Paz es un producto que no veremos cristalizado con la simple firma de un acuerdo. Lo que es más preocupante es que la sociedad no quiera ver como el gobierno se empeña a fondo en ese propósito, ofreciendo más de lo que debiera, para no terminar luego de 8 años con una silla vacía, con un papel en blanco, con el rotundo fracaso de una administración que se nos ha dado por partida doble, de la cual no habría nada más que rescatar.

Vacío y sin sentido seria el legado de un gobierno que tras ocho años, exponiendo a la nación a recibir ignominias y ataques, no pueda entregar el dichoso papelito firmado, pero aun peor el de la que entregue un acuerdo, cuyo trámite haya exigido mancillar los límites de lo aceptable, defendiendo lo indefendible y permitiendo los abusos, los ataques y colocando a este país al borde de un abismo del cual una vez adentro, nos va a ser muy difícil salir.

Hace 20 años los Venezolanos no sospechaban que hoy estarían como están, eso hubiese sido solo un chiste mal contado, así mismo,   los colombianos hoy desestimamos las consecuencias de lo que está ocurriendo aquí y en  La Habana, quiera Dios que en 20 años o antes, no estemos lamentando profundamente no haber actuado con interés, valor e inteligencia.

No queremos saber cómo están preparando el plato que nos han de servir, lo poco que de ello sabemos esta condimentado de mentiras, artículos de prensa saturados de azúcar, revistas y periódicos colando y colando, mientras que el crudo contamina las aguas, mientras se bloquean las vías, mientras se asesinan a miembros de la fuerza pública, mientras la inseguridad se toma las carreteras y las ciudades, mientras en La Habana unos criminales dicen una cosa, mientras los criminales de aquí hacen otra, con un componente alarmante y es sin saber si los criminales unos y los criminales otros son los mismos o son dos ya diferentes.

10 de junio del 2015

jueves, 5 de junio de 2014

SANTOS Y EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO.

Delira el Presidente cuando ratifica que en un año se firma la paz, es necesario que él y los ciudadanos entiendan que si algo se llega a firmar en La Habana no será la Paz. Si después de cerradas todas las rondas de negociación y agotada la agenda, se logra diseñar algún acuerdo o preacuerdo, este no será para pactar la paz, será para pactar el cese del conflicto que es una cosa totalmente diferente.

Así que cuando el Presidente-candidato Santos  habla de terminar el servicio militar obligatorio, es claro que desconoce o que omite voluntariamente, lo que viene después de una firma o refrendación, si es que la logran, de un posible acuerdo con las FARC.

El Salvador sufrió un conflicto similar al colombiano, durante 12 años esta nación vivió un conflicto interno que finalizó el 16 de enero de 1992 con la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec, este dejo más de 80.000 muertos, 550.000 desplazados y más de medio millón de refugiados en otros países, los integrantes del FMNL, Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, se desmovilizaron,  para luego organizarse en pequeños grupos, que potencializaron el fenómeno de las pandillas conocidas como salvatruchas, que son hoy en día una organización internacional de pandillas con más de 80.000 integrantes y que son un azote para el norte de Centroamérica y una zona de los EEUU.

Este  no fue un  fenómeno exclusivo de ese país, es lo que normalmente pasa luego de una negociación como esta, con organizaciones cuyos integrantes han actuado al margen de la legalidad toda la vida, se desmovilizan para luego mutar en otras y continuar delinquiendo, en este punto involucrémosle un negocio lucrativo como el narcotráfico y tenemos lo necesario para dar el génesis de otro tipo de violencia.

Entonces, ante una posible desmovilización, el grupo en cuestión evidenciará de manera clara las divisiones internas que lo debilitan, generando disidencias que convertirán un gran problema, en muchos problemas, es decir, de lo que son las FARC se desmovilizaran algunos de sus combatientes, las disidencias trataran de fortalecerse incrementando los niveles de reclutamiento forzado de niños y jóvenes,  disparando sangrientas disputas regionales contra las otras disidencias y también contra las otras organizaciones ya existentes por el control territorial , todo girando alrededor del negocio que ha sido el oxígeno de esta guerra como lo es el narcotráfico.

Muchos de los integrantes de esta organización se desmovilizaran y vivirán de los subsidios que genere el gobierno, como estos no serán sostenibles a largo plazo, llegará una situación en la que dichos desmovilizados, con amplia experiencia en la extorsión, el secuestro y el terrorismo, se organizarán y dispararán  los niveles de estos delitos en el país, especialmente en las medianas y grandes ciudades, entonces a la vuelta de uno o dos años tendremos la urbanización de este tipo de criminalidad y violencia, que estaba casi reservada a lo rural y que a veces a los habitantes de las ciudades les parece ajena.

¿Cómo entonces pretende desmontar el servicio militar obligatorio, si después de que se firmen los acuerdos, es cuando más gente dedicada a la seguridad de los ciudadanos va a requerir  el Estado?

Que el presidente sabe esto, claro que lo sabe, pero es que estas realidades no son un buen discurso prelectoral, el Presidente Santos da por sentada la ignorancia y el desinterés de nosotros en estos temas, lanzando propuestas populistas y demagógicas, calculadas para impactar a un electorado asustado, que no tiene para dónde coger,  con dos opciones cuestionables y de las cuales deberá escoger la menos lesiva para el futuro de su familia y sus hijos.

Junio 4 del 2014

miércoles, 4 de junio de 2014

LA CAMPAÑA DE LA PAZ


El tema de la Paz, se ha convertido en motivo de guerra, de una sucia y desvergonzada andanada de ataques entre los candidatos, que refleja lo ruin que resulta esa actividad en Colombia. Este tema de la Paz, se ha convertido en bandera electoral, arrastrando, como un hoyo negro, todo lo que rodea el escenario de los diálogos secretos de La Habana, y de los cuales solo se sabe oficialmente que van muy bien, sin aclarar bien para quien.

El último round de esta vergonzosa jarana, se libra en terrenos sensibles para los militares colombianos, por cuenta de un comercial en el que el Presidente-candidato,  pregunta a un grupo de madres si prestarían sus hijos para la guerra. El sentido común responde esta pregunta, no es necesario invertir los millones que cuesta la edición de un comercial en formato televisión, para saber que ningún padre sensato lo haría y menos en un país como Colombia, en donde por antonomasia, esta tarea se relegó a los hijos de familias de los estratos medios y bajos de la sociedad, quienes deben morir en las selvas, mientras que los otros cuando se incorporan, lo hacen para pasar su servicio militar como traductores en el Sinaí o para utilizar los centros de entrenamiento militar como campamento de verano con actividades extremas, como ocurrió con el joven soldado Estaban Santos, quien fue prestado por su madre de él, doña Clemencia, para que fuera a practicar paracaidismo y desfilar televisado nacionalmente, recibiendo procazmente los honores reservados para héroes de la patria.

Una bofetada a los rostros de esas madres, a quienes abrazar una bandera les permite recordar a sus hijos asesinados, defendiendo esta nación que no merece su sangre, ni sus lágrimas. El Señor Presidente, en su desespero por ganar votos, le arrebata a esas madres el único consuelo del estoico sacrificio de sus hijos, deslegitima la naturaleza de un deber, arrastrándolo al terreno de la indignidad y la abyección, en el cual por su naturaleza él, se siente cómodo.

¿Cómo podemos los colombianos refrendar sobre propuestas que tienen de rehén una oferta de paz? , ¿Cómo podemos aceptar una negociación cuyos términos se desconocen, de la que solo vemos en los medios declaraciones de los cabecillas actuando con la arrogancia de un conquistador?

Hay demasiado en juego, las elecciones que vienen pueden cambiar radicalmente las condiciones políticas del Estado, estas elecciones de segunda vuelta presidencial no son un proceso usual, son historia.

Los ciudadanos debemos asistir masivamente a la urnas, expresemos nuestro sentir de la manera que mejor cada uno lo interprete, que lo que sea que se decida, se haga con la voluntad de esa inmensa mayoría de colombianos pensantes y abstencionistas, y no a voluntad de los orates que venden su voto, prostituyendo sus derechos democráticos, es nuestra responsabilidad para con la Patria, la Nación y la historia.
 

03 de Mayo del 2014.