martes, 3 de septiembre de 2013

EL MINISTERIO DE LA SEGURIDAD CIUDADANA.

La discusión es ya muy antigua  al interior del Ministerio de Defensa,  a cerca de la pertinencia de que desde esta cartera se generen las políticas y directrices de las Fuerza Militares y de la Policía  Nacional, la naturaleza misional de cada una de las entidades que conforman las Fuerzas Armadas en Colombia es bien distinta y la justificación de ello se ha desdibujado por el extenso conflicto interno que vive la Nación.

El Presidente anuncia la posible creación de un nuevo Ministerio, el de Seguridad ciudadana, al cual estarían integradas entidades como la Policía Nacional,  el Instituto Nacional Penitenciario, la Defensa Civil, Migración Colombia, la Superintendencia de Seguridad y la Unidad de Protección  entre otras, surgiendo entonces varias inquietudes, la primera es que si bien los colombianos nos hemos acostumbrado a las improvisaciones en la planeación  del gobierno, no se entiende como habiendo reestructurado el Estado finalizando al año anterior, surge entonces ahora esta iniciativa, lo que nos lleva al segundo cuestionamiento a cerca de las razones que llevan a crear más burocracia cuando lo que se debe buscar es limitar el déficit fiscal en la administración pública y un tercero a cerca de la conveniencia de crear una nueva cartera en este gobierno, ya en su ocaso.

Dice el Presidente que el postconflicto que se avecina, según sus optimistas cálculos, exigirá de un Ministerio que exclusivamente responda por la seguridad ciudadana, es bien sabido que luego de una negociación como la que se pretende se incrementen los niveles de criminalidad en las ciudades del país, esto tiene una gran trascendencia porque requiere una reforma al interior de cada una de las entidades que cumplen roles en la seguridad y defensa del Estado, asumiendo el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada Nacional la responsabilidad de la Defensa y la Policía Nacional la de la Seguridad,  así el Ejercito debería desactivar unidades que se dedican el tema de narcotráfico, el tema de seguridad de infraestructura energética, a la seguridad de carreteras y puentes entre otras,  tareas que serían asumidas en su totalidad por la Policía Nacional la cual deberá reestructurarse e incrementar exponencialmente su número, ¿de dónde sacaran tanta gente?,  ¿será esta una de las opciones laborales que piensan ofrecer a los futuros reinsertados?, ¿será esta la estrategia para cumplirles a las FARC con la intervención y reducción del ejército?

Uno de los retos en los procesos de reinserción, ha sido la efectiva inclusión de los excombatientes a la sociedad en ejercicio de actividades licitas,  esto debido a que suelen ocurrir reagrupaciones en bandas delictivas, aparición de nuevos actores armados o reductos que no se desmovilizan, tal como ocurrió con en proceso de los 31.671 paramilitares en el 2003, además de otras  experiencias como la obtenida tras la desmovilización de 2.556 combatientes del EPL en mayo de 1990, la mayoría de ellos incorporados en su momento al DAS y muchos de sus líderes organizados como el movimiento político “Esperanza Paz y Libertad” luego asesinados por las FARC.

Un nuevo Ministerio que agrupe y coordine a las Entidades del Estado con capacidad de absorber esa fuerza laboral producto de una desmovilización y tenerla bajo algún control, puede explicar porque faltando menos de un año de gobierno de Santos, se restructura nuevamente el recientemente restructurado Estado, sería justificación al  porque crear más burocracia pudiendo simplemente pasar la Policía Nacional al Ministerio del Interior, como es lo usual en otros países además de justificar también por qué a menos de un año de finalizar su mandato, se afana ahora el Presidente Santos en parir  este nuevo Ministerio. Sea como fuere la falta de información y claridad de lo que está pasando en  La Habana alienta especulaciones como esta, que seguirán presentándose y no ayudan a generar confianza de la población respecto a lo que con las negociaciones está pasando.


                                                                           03 Septiembre 2.1013

miércoles, 12 de junio de 2013

EL PAPEL Y LA MURALLA SON EL PAPEL DEL CANALLA

 “La pared y la muralla son el papel del canalla”, es un dicho viejo, lo he escuchado desde épocas de la abuela que murió hace varias decenas de años y seguramente ella lo escucho también en su infancia hace muchos, muchos años. Y es cierto, si bien algunos consideran ese acto vandálico una forma de expresión artística, resulta bien molesto para quienes no entienden tan vanguardista oficio. Lo anterior lo menciono por las noticias que los últimos días han surgido en la particular muerte del joven Diego Felipe Becerra, el Fiscal General de la Nación, cabeza del ente acusador de nuestra prostituida y politizada justicia ha salido a declarar que es un “falso positivo urbano”, asunto complejo de definir a pesar de las temerarias palabras del fiscal, el Senador Juan Fernando Cristo ha propuesto a la familia que se declare víctima del Estado colombiano; por otro lado la madre del muchacho, la señora Liliana Lizarazo, en medio del insufrible dolor que debe causar en el corazón de una madre la muerte de un hijo, clama justicia castigando el ascenso de un General de la Policía, Señor por demás decente y con una hoja de vida excepcional.
Ante tantas palabras y tan diferentes motivaciones me atrevo a dar una conclusión rápida y  cínica del asunto:
  1. El patrullero Wilmer Alarcón ya está siendo juzgado por homicidio, se desenredó la maraña de mentiras con que pretendían justificar la respuesta descomunal de un policía novato y azarado;  se está haciendo justicia.
  2. Con respeto de Doña Liliana toda la energía que está empleando queriendo dañar la carrera de toda una vida de un Oficial con una carrera impecable, debería haberla empleado enseñándole a su muchacho a no rayar las paredes ajenas.
  3.  Fiscal, Senadores y demás oportunistas que utilizan estos trágicos casos para publicitarse y hacer sentir el poder de sus cargos mediocremente desempeñados, deberían dedicarse a lo que deben y no a convertir la justicia en un espectáculo chocarrero y de mal gusto.
  4.   Por supuesto que deben indemnizar a la familia, háganlo, en la respetuosa reserva de los estrados judiciales y no en un espectáculo denigrante de la majestad que el sistema judicial de un Estado decente debería procurar.


Junio 12 del 2013

viernes, 17 de mayo de 2013

LA DIMENSIÓN DESCONOCIDA DE SERGIO JARAMILLO.


El 15 de noviembre, se iniciaron oficialmente las negociaciones en La Habana según habían pactado desde mediados de octubre en Oslo Gobierno y FARC, fue presentada ante la opinión pública una agenda definida y consensuada que incluía como ejes, los de buscar una solución al tema de la tierra, la entrada de desmovilizados en la vida pública y política, la dejación de las armas por parte del grupo guerrillero, la solución al problema del narcotráfico y la reparación de las victimas del mismo.

Con enorme escepticismo de algunos, con ilusiones desbordadas tan solo de unos pocos Y luego de tantas frustraciones del pasado, se inició el recorrido de este camino el cual día a día poco más que aclararse, pareciera oscurecerse, puede ser asunto de percepción, puede ser que a esta altura las declaraciones públicas de los unos y de los otros, tengan objetivos estratégicos más allá de nuestro entendimiento y que no reflejen la realidad de lo que están negociando en la mesa, todo puede ser.

Como es imposible elucubrar con tan poco insumo, solo podemos basarnos en lo que se conoce, y lo que se conoce es poco y enredado, parecieran los de la mesa en La Habana, un trío musical compuesto por el Presidente, los representantes del gobierno y los negociadores de las FARC,   tocando cada uno una tonada diferente.

Hace unos días el exviceministro de defensa Sergio Jaramillo dictó una conferencia en la Universidad Externado, esta se encuentra publicada en el periódico El Tiempo, en la que manifiesta lo obvio, habla de todo y no habla de nada a la vez, tarea difícil pero evidente en la publicación. Habla de la justicia transicional y la enmarca en tres dimensiones, habla de la dimensión territorial, de la dimensión de transición o dimensión distributiva y de una dimensión más a la que denomina dimensión transicional, eso que significa?, pues no lo sabemos, y menos aun cuando las FARC han sido taxativas en afirmar que no reconocen ni aceptan la Justicia Colombiana, tanto así que inclusive rechazaron la  impunidad que el Fiscal General hace un par de semanas ofrecía generosamente.

Sin importar la telaraña de dimensiones que adornan las declaraciones del Doctor Jaramillo, él mismo plantea  nuevamente los trilladísimos términos de "Verdad y Reparación" de las victimas mientras que del otro lado ellos, las FARC, se autoproclaman como las víctimas de un proceso histórico, ¿estarán hablando de lo mismo?, cuando el Señor Jaramillo habla de víctimas se refiere a los 46 millones de colombianos que somos víctimas del terrorismo de esta organización, o se refiere a los 7000 militantes que la organización terrorista inscribe ahora con esa denominación; será que cuando el Presidente habla de no permitir una reforma constitucional, las FARC le entienden lo contrario, manifestando que ellos no acatan la constitución vigente, y que es por esa razón que están en las armas, aliñando lo anterior con que ellos, no van a pagar cárcel y que menos van a entregar unas armas que el Estado no ha sido capaz de arrebatarles,.

Así las cosas se hace valida nuevamente una duda:  estamos sentados listos para iniciar el concierto de la paz, los instrumentos afinados, las luces y el sonido probados, el auditorio impaciente y a la espera, pero pareciera que lamentablemente cada uno de los músicos tiene en su atril  una partitura de diferente melodía.

Mayo 16 del 2013.

viernes, 26 de abril de 2013

EL TRAGO AMARGO DE CAPRILES

Así las cosas Capriles tiene la responsabilidad del mandato de poco más de la mitad del pueblo venezolano… y va a tener que elegir en poco si esta oposición la liderará desde la cárcel o desde el exilio
El domingo 14 de abril no solamente los Venezolanos, con el corazón en la mano, esperaban el resultado de las elecciones presidenciales, todo el vecindario y la comunidad mundial observaban con mayor o menor grado, pero con intensa inquietud lo que allí pasaba, y paso lo que ya se presumía, se impuso el oficialismo en medio de un proceso sospechoso de ilegitimidad por la ausencia de información parcial que permitiera un seguimiento de los resultados, mas grave aun el impedir observadores de las Naciones Unidas y solo avalar los 30 de UNIORE (Unión Interamericana de Organismos Electorales) y 40 observadores electorales delegados de UNASUR, organización que se ha mutado en un conventículo del socialismo amañado del tercer mundo;  el candidato Capriles ha anunciado hace tan solo unas horas que no participará en una auditoria de la manera en que la plantea el CNE, la cual no permitiría evidenciar realmente una manipulación de los resultados y que por el contrario daría cierto aire de legitimidad el escrutinio realizado, además anuncia que las impugnará y exige la celebración de unos nuevos comicios.
El discurso de Nicolás Maduro ha sido errático y su capacidad de liderazgo se cuestiona ya, al interior de los mismos círculos oficiales, es evidente en sus intervenciones y salidas, la incapacidad de poder llegar a manejar a una Venezuela sumida en una crisis económica, ya se habla de una devaluación del 32% de su moneda local, además de la conocida dependencia del petróleo, cuyo precio tiende a la baja en los mercados mundiales, al no alcanzar China los niveles de crecimiento esperados, en adición el desabastecimiento y deterioro generalizado de los servicios públicos y una prospectiva económica poco alentadora han generado ya anuncios por parte del Presidente, quien esta semana ha comenzado a invocar fantasmas, habla de intrigas y guerras económicas del imperio, así torpemente  prepara la escenografía que ambientará lo que viene para la nación venezolana.
Pero todo esto tiene su lado positivo, al morir Chávez uno de los interrogantes que quedaban era: qué seria del chavismo sin Chávez, la respuesta se encuentra en construcción, Maduro y su gobierno tratarán de manejar estas crisis rememorando el estilo del difunto, lo evocarán, lo imitarán, se inspirarán en decisiones pasadas, pero ni todo el amor que casi la mitad de ese pueblo manifiesta hacia el legado de Chávez, podrá vencer al hambre y a la necesidad. Así las cosas este gobierno en medio de las dudas por su legitimidad, con un mandato fuerte en la oposición, día a día está cavando la tumba en la que a este chavismo se le dará indigna sepultura, abriéndole así camino, como en la teoría el péndulo, a lo opuesto.
Son  evidentes además los matices de dictadura que ha tomado este régimen, mas ahora que antes se nota la falta de independencia de poderes, en consecuencia  Maduro ordena detenciones como la que realizó contra el ciudadano americano Timothy Hallet Tracy, acusándolo de adiestrar a estudiantes venezolanos para llevar a cabo acciones violentas; en la misma línea, la ministra venezolana para asuntos carcelarios, Iris Varela, acusó la semana pasada al candidato opositor de estar tras las manifestaciones que se han presentado y le anunció estar preparándole la celda a la que va a tener que ir, según ella, a purgar sus crímenes.
Así las cosas Capriles tiene la responsabilidad del mandato de poco más de la mitad del pueblo venezolano para, paradójicamente, hacer una oposición responsable, y va a tener que elegir en poco si esta oposición la liderará desde la cárcel o desde el exilio. Finalmente es solo cuestión de tiempo para que el Chavismo y la pantomima que dé el queda, en cabeza de Maduro, sea rechazada por aquellos mismos que fervientemente la defendían.

26-ABRIL-2013

martes, 23 de abril de 2013

QUE CESE LA HORRIBLE NOCHE.

Hoy se reiniciaron los diálogos en La Habana, de frente la expectativa de los aportes que a los mismos hará la participación de Pablo Catatumbo, mientras tanto aquí en Colombia, son permanentes los vaticinios, aproximaciones, análisis, criticas y debates sobre lo que allá, en la isla, está pasando. Sorprendente resultó el hecho de que el Presidente de la República, insinuara su inquietud de alargar el periodo presidencial por dos años, hoy el mismo Iván Márquez mencionó en declaraciones lo inoportuno de la propuesta y es que pareciera que el Presidente, al igual que los ciudadanos, tampoco estuviera enterado de cómo avanzan las negociaciones, si así fuera entendería algo, para lo que no se requiere la sagacidad de un experto negociador de conflictos y es que justo ahora, una propuesta de ese tipo en inconveniente, oportunista y muy lamentable de su parte.
Sin embargo las FARC en vocería de su Cabecilla el Señor Márquez, dice que los avances logrados son muchos y que el proceso iniciado es irreversible, la duda es que tan irreversible es para los integrantes de esa organización que no están en La Habana, para los que están ahora mismo allá en una montaña, planeado la próxima emboscada, cebando la siguiente mina quiebrapatas, cobrando el gramaje sobre una producción de coca o negociando, así parezca mentira, con las BACRIM, para despachar su mercancía en conjunto como lo ha evidenciado la Policía en varias de sus incautaciones; si bien es cierto se sabe con anticipación, que seguramente quedarán algunos rescoldos de esta organización delinquiendo y tratando de mantener sus negocios de droga, aliándose o confrontando con bandas criminales que ya dominan ciertas regiones, no hay claridad de cuántos de ellos se trata, es decir, los  flamantes y publicitados interlocutores del gobierno están negociando con un grupo de cabecillas que no pueden garantizar a nombre de cuantos integrantes de su organización están hablando; un indicador de esto es que finalizando el año, los negociadores por parte de las FARC ofrecieron una tregua unilateral, misma que no fue acatada por una parte del grupo que efectuó 45 acciones ofensivas según cifras del   ejército,  estas en clara contravía  de la oferta puesta sobre la mesa.
En una negociación se hacen concesiones, por eso según  las pocas informaciones  conocidas, el gobierno va a ceder ante las FARC, y mucho por lo que se conoce de manera fragmentaria, lo que esperamos que no suceda, es que esas concesiones se den pensando en una desmovilización y un desarme total mas no parcial de este grupo, es  decir, ¿qué pasaría si al final la fracción que representan los negociadores de La Habana no resulte ser la que el gobierno cree y la que todos esperamos, sino que resulte ser una minoría compuesta de cabecillas hartos de la persecución y con garantías económicas aseguradas en el exterior, acompañados de un grupo reducido de lo que ellos denominan guerrilleros de fila?
A través de este conflicto que ya superó los 50 años, han transcurrido etapas en las que esas mismas FARC han estado sumidas en profundas crisis, sin embargo se han logrado recuperar militar y económicamente, tarea que no resulta tan complicada cuando la fuente, el caldo de cultivo sigue creciendo en las ciudades y en el campo, cuando existen cientos de personas que no encuentran sino en estas expresiones de violencia, una manera de subsistir en contravía de las optimistas cifras del gobierno en cuanto al tema.
Es indiscutible que todos queremos que se logren unos acuerdos de paz y que estos sean a corto plazo, que permitan proyectar un mejor futuro a esta Nación de víctimas, pero no podemos permitir que la ilusión nos ciegue la realidad y nos haga cometer errores, regalando a los unos perdones y cultivando en los otros odios que solo harán que se reinicie un nuevo ciclo de violencia, en esta espiral que ya amenaza a ser centenario.