Cuando los hombres y mujeres de mi generación echamos la vista atrás para contemplar los cambios ocurridos en España desde finales de la dictadura, tenemos que fijar la mirada en dos acontecimientos que sobresalen por encima de todo los demás: la aprobación de la Constitución Española y el ingreso de España en la Comunidad económica europea”[1]
GUSTAVO SUAREZ PERTIERRA
Resulta importante e interesante, conocer y analizar unitariamente los procesos que significaron para cada Estado Europeo su inclusión a la Comunidad Europea, si bien es cierto que en la generalidad se mencionan algunos aspectos representativos y determinantes, cada uno de los Estados se vieron en la necesidad de generar procesos de carácter político, económico y social para lograr ingresar a la elite europea. España, país que fue potencia mundial entre 1570 y 1635, cercano a nuestra historia, afectos y desafectos producto de la colonización; el florecimiento de la Monarquía hispánica y los procesos de colonización y explotación económica de las Américas hacen que resulte muy indicado para tomar como referencia en este ensayo y con el mismo, poder observar un proceso singular que nos deja experiencias y conocimiento de todo lo que implica canjear soberanía por integración.
España logró la hegemonía en Europa, quitándole la posición en el pedestal europeo a Francia sobre el siglo XVI, poseía una cómoda posición producto de sus alianzas monárquicas y actividades económicas con la explotación de las colonias ultramarinas, como suele pasar en la historia y en la vida, lo difícil no fue lograr esa posición sino mantenerla, es así que comenzando el siglo XVII, inicio también la decadencia de la monarquía, “al morir Carlos II en 1700, se perciben con claridad los síntomas de la decadencia hispánica[2]”. Las guerras, la situación religiosa, dinástica, las enfermedades, sublevaciones y la descolonización de América, sepultaron el poder español, convirtiéndolo en un reino débil y nostálgico de glorias pasadas que la historia no ha reivindicado y que con el panorama actual hace cada vez más utópico el ideal.
Pasados los años España se convierte en República, “tras la revolución de 1868 que supuso la abdicación de Isabel II y toda la familia Borbón…se produjo la proclamación de la República en España por primera vez[3]”. Luego vino la Segunda República que desembocó en la Guerra Civil Española, la cual duró tres años (1936 a 1939), esta terminó con la dictadura del General Francisco Franco que duro 36 años (1939-1975).Llegados a este punto de la historia Española debemos hacer un alto y retomar la adhesión a la Comunidad Europea.
Desde el 9 de febrero de 1962, España inicio formalmente una cadena de solicitudes de adhesión, las cuales fueron denegadas una y otra vez, las causas de dichas negativas estaban generadas en la naturaleza del régimen político español para la fecha, el cual como lo anotábamos era el dictatorial, “la solicitud del Gobierno español al Consejo de la Comunidad Económica Europea de 9 de febrero de 1962, tuvo un resultado meramente comercial, con la firma, el 29 de junio de 1970, de un Acuerdo comercial preferencial y de un Protocolo el 29 de enero de 1973.[4]” Es de anotar que esa decisión resultó paliativa a los intereses españoles, sin embargo fue el primer paso concreto de un proceso que se sabía iba a tener inconvenientes y tropiezos, dicho acuerdo comercial y protocolos, sin ser su propósito principal, orientaron comercialmente un camino que facilitaría el direccionamiento de políticas y prácticas comerciales que harían más viables posteriores solicitudes.
Finalizada la dictadura del General Francisco Franco España sigue, como lo venía haciendo, insistiendo en su aceptación en la Comunidad Europea, “...En plena transición española a la democracia, mediante solicitud del Gobierno español al Consejo de 26 de julio de 1977, se inició formalmente el proceso que culminaría con la entrada de España en la CEE.[5]” Uno de los traspiés, que era de hecho el principal obstáculo para ingresar a la Comunidad, era como lo anotaba su régimen dictatorial, con la muerte de Franco y la adopción de un sistema de monarquía parlamentaria, además de la ratificación entre 1977 y 1980 de pactos internacionales sobre temas como los Derechos Civiles, los Derechos Económicos y culturales; se firmó el convenio Europeo para la protección de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales, con estas medidas se evidenció una mayor identificación de España con la naturaleza y principios de la Unión lo que facilitó el desarrollo del proceso. Sin embargo esa larga etapa vivida en la era franquista dejó consecuencias como “…alrededor de 400.000 muertes violentas…tribunales procesales sin garantías…censura a la prensa…persecución política, religiosa e ideológica…140.000 exiliados llegaron a Francia sin contar otros destinos…[6]”, Adicional a esto, durante la Segunda Guerra Mundial, enviaron un grupo de voluntarios conocidos como la División Azul, quienes apoyaron a Alemania en el frente soviético, al respecto se conoce que: “La diplomacia española justificó el envío de voluntarios en apoyo de la Alemania nazi, mediante la teoría poco digerible para los aliados de las dos guerras, según la cual España se declaraba beligerante contra el comunismo y neutral en la contienda entre el eje y los aliados[7]”
Con lo anterior evidenciamos que existían suficientes razones que justificaban el recelo de la CEE para el ingreso de España hasta tanto no finalizara el régimen. Cuando finalmente fue aceptada, inició un periodo de negociación que se extendió por siete años, este se realizó simultáneamente con Portugal; Contrario a lo que se podría pensar, el proceso exigió esfuerzos por parte de España y Portugal pero también de la CEE como estaba estructurada, principalmente por temas como el demográfico, el ingreso de los dos países de la península ibérica implicó la entrada al mercado de 329 millones de consumidores, ubicando a España como el segundo de los quince de la Unión en extensión territorial y el quinto en importancia demográfica, “la adaptación de las estructuras y la producción agrarias españolas al sistema agrario común, la reducción de la cuota pesquera, y la adaptación de las estructuras económicas españolas, fueron los temas principales en las sucesivas rondas de negociación con la Comunidad[8]”. Además de este cambio la estructura misma de la CEE fue modificada,
“La Comisión Europea paso a estar integrada de 15 a 17 Comisarios…España estaría representada por 60 eurodiputados sobre un total de 518 escaños…En el tribunal de Cuentas el número de jueces paso de 11 a 13 y el de Abogados Generales de 5 a 6…En el Banco europeo de inversiones se pasó de cinco vicepresidentes a seis (hoy siete) siendo la nueva vicepresidencia compartida entre España y Portugal”
El primero de enero de 1999 el Euro comenzó a circular como moneda oficial en la Unión, once unidades monetarias desaparecieron, y a pesar de las diferentes fluctuaciones macroeconómicas del nivel mundial, se ha conservado como una moneda fuerte; Después de veinte años de haber ingresado a la CEE los balances eran positivos, para el 2006 “la economía española ha acumulado un crecimiento total de PIB de 17 puntos porcentuales por encima del crecimiento medio europeo”, esto le permitió a España ubicarse como la octava economía del mundo además de ser una de las más dinámicas en Europa, la renta media paso de 71% a 95% en el 2005, de ser uno de los países con más alto índice de desempleo España rebajo estas cifras mejorando las condiciones de su población, la reducción de la deuda pública permitió rebajar el costo de financiación y por ende la carga de pagos de la deuda pública, la infraestructura para adaptarse a los requerimientos aumento por 5 en 20 años, “de 200 kilómetros en 1985 hasta 10.000 en el 2002”, en resumen las notorias mejoras permitían solidas proyecciones por parte de los técnicos económicos como lo manifestó Steinberg en el 2006 “algunas perspectivas financieras acordadas para el periodo 2007-2013, España pasará a ser contribuyente neto al presupuesto comunitario en 2010”, no bastaron los esfuerzos ya que la crisis económica que inicio en el 2008 y que aún no termina ha afectado notablemente la economía mundial y por ende la española, de los grandes retrocesos económicos en Francia y Alemania, la consecuencia directa fue el aumento del desempleo en España, el boom inmobiliario se detuvo afectando la construcción, empresas del sistema financiero español han sido intervenidas por el Estado.
Así las cosas España y en general la Unión, se enfrentan a unos retos mayores para el manejo de la crisis y la sostenibilidad de la unidad, a pesar de las consecuencias económicas de la crisis y los intereses particulares de cada uno de sus integrantes, con el tiempo, podremos ver que tan sólida y solidaria resulta esa Unión, el día de hoy el diario El País de España, anuncia una rebaja en la calificación de solvencia económica para España por parte de la agencia Fitch, desde AA+ hasta AA-, debido esencialmente a la crisis del euro, sin embrago se afirma en el análisis que “El proceso para reequilibrar la economía española está en el buen camino pero no está completo, además advierte que los ajustes podrán condicionar a la baja el crecimiento del producto Interno Bruto del País a corto plazo[9]”
Se puede concluir que los procesos de integración requieren que los Países que asumen el reto deben deponer parte de su soberanía, deben estar dispuestos a ceder en aspectos importantes que abarcan todos los temas, para el caso español, fue necesario que el momento histórico fuera el adecuado, al tener la unión unos principios, exigieron el momento en que España dejara un régimen dictatorial, que independientemente de lo bueno o malo que fuera para la nación española, era el que estaba vigente y fue el que obstaculizó su ingreso inicialmente, porque chocaba con los ideales propuestos por la Unión. Además de esto fueron necesarios los ajustes en sus políticas agrícolas e industriales, comercialmente fue necesario adaptar sus procesos a los requeridos para el acoplamiento efectivo dentro de la comunidad y más aún cuando su ingreso implicaba para el comercio absorber a un voluminoso grupo humano de consumidores y empresas que podían desestabilizar una economía, por las proporciones que en este caso particular representaba.
Otro aspecto fue el de la unidad monetaria, esta exigió el ajuste de aspectos macroeconómicos, políticas fiscales, ajustes en el gasto público entre otros, que necesariamente obligaron a adoptar medidas que en ocasiones pudieron reflejarse en dificultades para las empresas y la comunidad en general. Además de esto las estructuras productivas debieron ajustarse también para entrar en franca competencia con otros productores lo que exigió mejorar la calidad y competencia de los productos y en el proceso fueron varias empresas las que quedaron rezagadas, si bien es cierto el resultado final es positivo por que mejoró la calidad de la industria, ocasionó que en el camino muchas cerraran por no lograr unos estándares que les permitieran entrar exitosamente a los mercados comunes.
En Europa además un aspecto fue superado: el cultural, enfocando este tema solo en el del idioma, es una especie de torre de babel, en Europa existen familias lingüísticas disimiles, lenguas daco-lirias, indoeuropeas, celtas, bálticas, eslavas, helénicas, románicas e iranias, lo que fue un escollo, que en un hipotético caso de la unión de los países suramericanos o centroamericanos no existiría exceptuando a Brasil.
La Comunidad europea muestra resultados positivos después de más de 60 años, lejano el día en que la comunidad del carbón y del acero por 1950 comenzó un proyecto de alianza Franco Alemana que vemos hoy reflejada en una comunidad sólida que en este momento de crisis global se expone a una gran prueba que demostrará que tan solidaria y sólida resulta. Solo el tiempo nos lo dirá.
[1] 20 Años de España en la Unión Europea (1986-2006). Sonia Piedrafita., Federico Steinberg., José Ignacio Torreblanca. Disponible en: http://www.es-ue.org/Default.asp?section=99&lg=2. Consultado el 30-OCT-11.
[2] Universidad Autónoma de Madrid. Decadencia en la España del siglo XVII. Disponible en: http://www.uam.es/departamentos/filoyletras/hmoderna/12068-ppm.htm. Consultado el 02-OCT-11
[3] Enciclopedia de la Nación Española. Primera República Española. Disponible en: http://nacionespanola.net/index.php?title=Primera_Rep%FAblica_espa%F1ola. Consultada el 02-OCT-11.
[4] Representación Permanente de España ante la Unión Europea. La Vocación Europea de España. Disponible en: http://www.es-ue.org/Default.asp?section=99&lg=2. Consultada el 02-OCT-11.
[5] Ibídem.
[6] La Republica y la Guerra Civil Española., Juan Manuel Sabalete Urbano., Disponible en: http://guerracivil.sabanet.es/index.htm. Consultada el 04-OCT-11.
[7] La Republica y la Guerra Civil Española., Juan Manuel Sabalete Urbano., Disponible en: http://guerracivil.sabanet.es/index.htm. Consultada el 04-OCT-11.
[8] Representación Permanente de España ante la Unión Europea. La Vocación Europea de España. Disponible en: http://www.es-ue.org/Default.asp?section=99&lg=2. Consultada el 02-OCT-11.
[9] El agravamiento de la crisis. Diario El País de España. M. Jiménez/A. Romero., Disponible en: http://www.elpais.com/articulo/economia/Fitch/rebaja/nota/solvencia/Espana/escalones/elpepueco/20111007elpepueco_18/Tes. Consultada el 07-OCT-11
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