Resulta muy importante poder identificar cuando una acción correctiva oportuna resulta útil para evitar consecuencias que no se desean, esa premisa funciona para cualquier evento cotidiano de la vida, desde la crianza de un hijo hasta para el diagnostico, diseño e implementación de una política pública.
Al hablar de políticas públicas nos referimos directamente a ´‘todas aquellas acciones o programas que desarrollan las instituciones gubernamentales, regionales o locales sobre diversos temas que bien pueden afectar o beneficiar a la población.¨[1]; Los desastres naturales nos llevan a identificarlos como ¨eventos que producen daños a la población, al planeta, la ecología y sobre todo a la salud¨[2].
Todo lo anterior nos lleva a identificar cierto carácter preventivo que debe desprenderse de la ejecutoria de ciertas políticas públicas, evitando las consecuencias que trae un desastre natural, es decir, aceptar que unas y otras están relacionadas de manera directa. Determinar que tan contradictoria puede ser esa relación entre desastres naturales y políticas públicas, puede ayudar a ser más eficientes en el manejo de situaciones que, al ¨involucrar de forma directa o indirecta la supervivencia y el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos de un Estado¨[3] esta involucrando también la acción institucional.
A lo largo de la historia de nuestro país hemos visto como se han presentado desastres naturales, hemos visto terremotos, avalanchas que destruyeron incluso una ciudad entera, erupciones volcánicas y recientemente situaciones graves de inundaciones en todo el país, es por eso que consideramos que el estado es reactivo, las políticas públicas se dan a manera de decretos de emergencia para lidiar con las consecuencias de hechos y fenómenos de todo tipo, pero el ideal estaría en diagnosticar adecuadamente los diferentes factores que generan esos riesgos o que son el anuncio de una futura emergencia. Es esa la gran diferencia con países de mayor desarrollo, ya que está comprobado que ¨la mayoría de las muertes por desastres naturales ocurren en países en desarrollo¨[4], la razón es que en estos países, se dan mayores deficiencias en la agenda, ¨los políticos diseñan políticas públicas como un instrumento más de ganar una elección, cuando lo que deben hacer es formular políticas que les permitan ganar elecciones[5]¨
Por supuesto es imperativo aceptar que no todos los desastres naturales pueden ser predichos, pero hay otros casos en que si, por ejemplo los huracanes por su probabilidad, o la actividad volcánica puede ser estimada con monitores o los terremotos por medios estadísticos; sin embargo es necesario aclarar que un fenómeno natural no es un desastre, este toma esa interpretación cuando el fenómeno sobrepasa los límites normales y acarrea pérdidas de vidas o enormes daños económicos.
En la actualidad, enfrentamos las consecuencias de acciones realizadas por el hombre que han afectado el medio ambiente, como lo son la contaminación, la explotación irracional y sin planeamiento de bosques y minería entre otras y es indiscutible la necesidad de que los gobernantes y legisladores adopten acciones reflejadas en políticas públicas, que limiten ese libertinaje de empresas o industrias artesanales, que con el tiempo desencadenaran un desastre natural. Son también necesarias políticas en el sentido de impedir y planear adecuadamente la expansión y ubicación de asentamientos urbanos e industriales a fin de minimizar posibilidades de pérdidas humanas ante un eventual fenómeno natural.
Las políticas públicas generadas por un Estado aunque tienen un ámbito de implementación determinado y local, pueden apoyarse en programas a nivel mundial que asesoran el diagnostico, la formulación, diseño, implementación y evaluación de las mismas, ¨…la UNESCO ayuda a los países a reforzar sus capacidades para hacer frente a los riesgos naturales; provee un fórum para los diferentes gobiernos donde trabajar conjuntamente…[6]¨ esto sin lugar a dudas es de gran ayuda, ya que las experiencias en los demás países enriquece y optimiza iniciativas que pueden ser invaluables en el momento necesario.
Podemos afirmar que la relación entre políticas públicas y desastres naturales más que ser una paradoja, es una relación que tiene toda la lógica y racionalidad ya que si bien es cierto, a simple vista parecieran conceptos sin relación, depende de cómo sea visualizado el desastre, este es básicamente El Problema, es el elemento esencial para implementar una política pública.
Las políticas públicas en relación a los desastres naturales deben cumplir una tarea más preventiva, deben ser más reglamentarias, de manera que limiten o eliminen factores de riesgo, que de ser descuidados, o no tenidos en cuenta pueden con el tiempo convertirse bien sea en la causa de un desastre, o en el factor que potencialice el mismo.
El análisis adecuado de los hechos históricos, la implementación de planes preventivos e informativos, la asesoría y aprovechamiento de experiencias en otros países, el desarrollo e inversión en tecnología, son factores de enorme valía que hacen la diferencia al evaluar las consecuencias de hechos, que si bien no pueden evitarse, sí pueden por lo menos tratar de minimizar las consecuencias de los mismos.
[1] Políticas Públicas. Unidad 1. Las políticas públicas. Universidad Militar Nueva Granada.
[2] Que es un desastre natural?. Soa Bertha,. Disponible en http://www.esmas.com/salud/home/tienesquesaberlo/418066.html. Consultada el 10-AGO-10 09:45
[3] Políticas Públicas. Unidad 1. Las políticas públicas. Universidad Militar Nueva Granada.
[4]Desastre Naturales,. Disponible en: http://wwwprof.uniandes.edu.co/~gprieto/classes/desastres/parcial1.pdf. Consultada el 11-AGO-10
[5] Políticas Públicas. Unidad 3. Diseño e implementación de Políticas públicas. Universidad Militar Nueva Granada.
[6] Natural disaster reduction. Disponible en: http://portal.unesco.org/science/en/ev.php-URL_ID=6774&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html. Consultada el 12-AGO-10
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