martes, 3 de enero de 2012

LA CAMPAÑA POLÍTICA Y MEDIÁTICA NEGATIVA ¿EFECTIVIDAD vs. ETICA?

¨Cuando una campaña política se gana es por el candidato, cuando se pierde es por el estratega…[1]¨
La política como la conocemos hoy en día es producto de muchos siglos de evolución, y esa evolución ha dado como resultado  desde los actuales sistemas políticos que funcionan a lo largo y ancho del mundo, como también  las maneras más infames de competir para alcanzar una dignidad pública.  Se presenta en esto último un interesante debate y es a cerca del alcance que pueden llegar a tener los métodos que se emplean dentro de una contienda política.
Cuando un candidato integra su equipo, direcciona de manera general lo que quiere de su campaña y delega responsabilidades en su equipo asesor, en la actualidad las campañas políticas disponen de múltiples recursos y novedosas herramientas, fuera de las reconocidas televisión, radio y prensa,  como ¨las redes sociales, blogs, SMS, call center, microblogging, wiki, lectores de feeds, canales de video, bookmarking, digg, podcast, gestión y almacenamiento de imágenes[2]¨. El debate al que nos referimos se da cuando todos esos medios y recursos son empleados para afectar la imagen del opositor con información distorsionada o sencillamente con mentiras. Es la ética una herramienta manipulable a criterio de las campañas políticas?, puede la efectividad que busca una estrategia de campaña competir con la ética?.

DE LA ESTRATEGIA A LA ESTRATAGEMA
En toda campaña política, como lo sostiene el abogado y consultor político Camilo Rojas, al preguntársele ¿qué cosas debe tener una campaña política para que sea exitosa?, El responde: ¨¨Tres cosas: estrategia, estrategia y estrategia[3]¨, esta es la clave, decidir una estrategia es cuestión de valores, una estrategia es tan particular como la personalidad de quien la requiere, a lo largo de la historia hemos visto como existen naciones que han tenido lideres de diferentes talantes e ideología, cada uno en su momento utilizó una estrategia que fue diseñada y aplicada exitosamente, estas no son universales, ya que la que para uno resultó favorable para otro puede que no lo sea, y volvemos nuevamente a donde iniciamos, es cuestión de valores.
Para diseñar la estrategia se requiere conocer muy bien la historia del personaje, ya que no analizar cuidadosamente sus acciones y posiciones del pasado pueden generar inconsistencias graves en lo que se desea proyectar, deben elegir muy bien los valores que desea representar para que encaje con los demás aspectos que se involucrarán en su campaña, de esta manera estará menos expuesto a la crítica y al cuidadoso examen que de él harán la prensa y la oposición. Así mismo ellos estarán sometidos a una radiografía por parte del adversario detectando las grietas que puedan ser explotadas para controvertir, reclamar o atacar.
En este punto es donde la estratagema tiene cabida, esa acción astuta, engañosa premeditada puede hacer parte de una estrategia como herramienta de ataque o desprestigio, sin importar si se basa en una incoherencia del candidato, en un defecto, en un error o en el peor de los casos en una mentira o infamia.
TODO POR LA EFECTIVIDAD.
Resulta valido preguntarse ¿Cuál es el precio de la efectividad?, no necesariamente la ética se contrapone a la efectividad, esta no es determinada por la moralidad de los actos humanos, sino por el logro de unos objetivos concretos y los límites éticos de las acciones para llegar a los mismos son subjetivos; algunos afirman a cerca de las consecuencias de las campañas negativas que: ¨muestran cierta efectividad pero en contraparte producen un clima de crispación social que resulta difícil superar incluso para quienes se benefician de ellas[4]¨, es decir, que las consecuencias pueden ser impredecibles. Un triunfo electoral lleva a que un candidato llegue al poder, supongamos que una vez alcanzada la meta de lograr el poder, llega a conocerse que una enorme campaña negativa fue desplegada para calumniar al opositor y manipular a la opinión pública, que se comprueba la falsedad de las acusaciones y la autoría de las mismas por parte de quien estaría ocupando el poder, esto así sea posterior de la elección y la posesión del funcionario, le resta legitimidad a su mandato, eso trae como consecuencia situaciones de ingobernabilidad que pueden llegar a desestabilizar la tranquilidad de una nación y hasta la viabilidad de una democracia en el peor de los casos.
Queda entonces claro que si bien la efectividad está libre de esquemas morales, esa misma está ligada necesariamente a  un proceso que está a la vista de una sociedad, de unos partidos y de una opinión pública, compuesta por individuos quienes si están bajo la influencia de principios morales. Así que finalmente resulta que la victoria por sí sola no es suficiente y debe estar soportada en una firme base para que tenga asidero en el pueblo que es donde se funden las raíces de esa democracia y de esa opinión publica vigilante que cuestionará tarde o temprano la legitimidad de la que hablábamos.
CAMPAÑAS NEGATIVAS A LA CARTA
En la actualidad resultaría muy difícil afirmar que existan casos en los que no se den campañas negativas en política, desde mucho antes del siglo XIV cuando Nicolás de Maquiavelo escribió su obra El Príncipe, donde compendiaba útiles consejos,  algunos de los cuales estaban por encima de lo moralmente aceptable,  ya se  sabía de engaños, mentiras y traiciones, que es donde más cómodas están las campañas negativas. En Estados Unidos en la campaña electoral de 1988  ¨ la campaña negativa utilizada por John McCain hubiese dado mejores resultados de no ser por la irrupción de la crisis económica que fue convenientemente capitalizada por el candidato demócrata[5]¨, de lo anterior podemos tener evidencia en el siguiente enlace: http://www.youtube.com/watch?v=yLtFEa2KL6s&feature=related. En México se polemizó de las elecciones presidenciales del 2006, por que ¨las campañas negativas entre los candidatos punteros si tuvieron efectos en el electorado[6]¨ así como también en las elecciones de parlamento y provinciales como se puede observar en: http://www.youtube.com/watch?v=QgT2G54SFmk&p=6F20DFCB172BB66B&index=7. En nuestro país no estamos exentos de esa realidad, para las recientes elecciones se habló bastante de las campañas negativas de una parte y otra, para el caso un ejemplo: http://www.youtube.com/watch?v=lBQJ7fAfOmQ&feature=related.
Lo anterior permite muy claramente ver como se presentan estas campañas en internet, también las podemos encontrar en televisión, prensa y demás medios que se mencionaron en el segundo párrafo de este ensayo. Dentro de esa gran cantidad de maneras y formas de impulsar una campaña negativa, hay dos que se pueden identificar fácilmente, una de ellas es la que tiene  autor, responsable, alguien quien abiertamente acepta la generación de la misma y existe también la anónima esa que viene sin etiquetar y que genera amplias dudas de su origen, como sea las dos resultan, para efectos prácticos, cumpliendo la misma función solo que en mayor o menor medida.
ETICA Y POLITICA
Tanto la política como la ética son actividades relativas al ser humano y que no están tan alejadas, ni en el concepto ni en la práctica,  la política está orientada a la actividad de dirigir y gobernar una comunidad y la ética más orientada a la dirección y el gobierno de nosotros mismos,  ¨ la diferencia radica en que la ética es una praxis intima, personal y la política es la coordinación de muchas acciones y, por ello, en esta ultima hay que tener en cuenta la voluntad de los demás. La política gira en torno a las leyes e instituciones creadas para elaborarlas y administrarlas[7]¨. Para desconsuelo del hombre en general, los conceptos puristas de Aristóteles respecto a la política han sido degradados,  la ética no está claramente ligada a la política,  menos  cuando debería estar basada en la virtud y la justicia, conceptos desconocidos por quien decide poner en práctica campañas negativas.
Como toda actividad humana no hay manera de desligarla de la ética, por ser seres racionales esta viene impresa en nuestra voluntad y pensamiento, la efectividad implica el logro de la meta propuesta, del efecto deseado sin tener en cuenta la economía de recursos, pero quien esté dispuesto a sacrificar también los principios básicos de la ética tendrá que asumir las consecuencias en carne propia junto con la sociedad y el juicio de la historia.
CONCLUSIONES:
La ética no es una herramienta manipulable, aunque si está subordinada de la política, la razón de ser de esta afirmación se entiende fácilmente  con la siguiente frase de Aristóteles: ¨El bien es ciertamente deseable cuando interesa a un solo individuo; pero se reviste de un carácter más bello y mas divino cuando interesa a un pueblo y a un Estado entero[8]¨, ese bien del que se habla es integral del concepto de ética.
El fin último de una campaña política es el mismo de una campaña negativa: alcanzar el poder, es decir, la efectividad de las dos se mide con el mismo resultado, la diferencia radica en los métodos que cada una emplea.
La estrategia en una campaña política es factor de éxito o fracaso, ésta se define adaptándola a las particularidades, historia, valores, virtudes y defectos del candidato, la estrategia que resulta exitosa en un caso no es garantía de éxito en otro y la opción de desarrollar campañas negativas dentro de una estrategia de campaña hace parte de ese sistema de valores individual del líder.
Las campañas negativas por contradictorio que suene, pueden aportar algo positivo, es decir, si van orientadas no a los ataques personales sino a los programas de gobierno, permiten que haya una defensa y se generen debates que enriquecerían los elementos de juicio del ciudadano.
Las campañas negativas en la mayoría de los casos aportan un esfuerzo en busca de la efectividad, pero sacrifican una parte esencial del entorno ético que debería ser la espina dorsal de un proceso político, trayendo consecuencias negativas al líder, a la colectividad y a la sociedad en general, causando en el peor de los casos pérdida de legitimidad e ingobernabilidad.


[1] Rojas, Camilo., En la estrategia está en el éxito de una campaña., Revista semana. Disponible en: http://www.cambio.com.co/panoramacambio/algranocambio/825/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO-5041948.html. Consultada el 12-AGO-10
[2] Seminario internacional Democracia 2.0. Disponible en: http://www.ndipartidos.org/en/evento/seminarioi. consultado el 12-AGO-10
[3] Rojas, Camilo., En la estrategia está en el éxito de una campaña., Revista semana. Disponible en: http://www.cambio.com.co/panoramacambio/algranocambio/825/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO-5041948.html. Consultada el 12-AGO-10

[4] Ramírez, Pilar., La política en tacones., disponible en: http://www.periodistasenlinea.org/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=10410. Consultada el 13-AGO-10
[5] Ibídem.
[6] Buendía, José,. Bustos, José, luís,. Campañas negativas si influyeron. El Universal 3-JUL- 06., Disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/notas/359561.html., Consultada el 13-AGO-10
[7] Ética y política. Disponible en: http://www.cibernous.com/autores/aristoteles/teoria/etica/etica.html. consultado el 13-AGO-10.
[8] Ibídem.

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